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viernes, 1 de febrero de 2013

Escritores suicidas. Emilio Salgari

por Ana Alejandre


Emilio Salgari
            Continuamos con el ciclo de escritores que se han suicidado que se inició con Horacio Quiroga, quienes a pesar de la fama, el éxito conseguido en su trayectoria literaria, eligieron voluntariamente despedirse de este mundo de diversas formas, acosados por la desgracia personal o familiar, las deudas, las adicciones o los conflictos sentimentales. Los hay, también, que el motivo para suicidarse fue que la vida había perdido sentido, acorralados por el hastío existencial y la falta de estímulos para seguir viviendo.
            Continuamos con Emilio Salgari, el escritor mundialmente conocido, autor de innumerables novelas de aventuras, que decidió poner fin a su vida acosado por la ruina económica y la desgracia familiar.

Emilo Salgari, un escritor que se hizo el harakiri

            El suicidio de un famoso diseñador de trajes de novia español, sumido en una profunda depresión,  apuñalándose en el vientre hasta morir, trae a la memoria a escritores que han utilizado el harakiri (en japonés significa "abrirse el vientre"), es una forma japonesa de suicidio ritual basado en el destripamiento, cuyo origen feudal estaba reservada a los nobles guerreros o samurais para evitar el deshonor causado al ser capturados por el enemigo. Después, se convirtió  en una forma indirecta de ejecución, por la que cualquier noble que hubiera recibido un mensaje del micado (o mikado, nombre  tradicional dado al Emperador) en el que se le comunicaba que debía morir por el bien del Imperio, se hacía el harakiri. Más tarde, fue practicado dicho método por suicidas de todas las clases sociales.
            Emilio Salgari  (1862-1911) es el triste ejemplo de un hombre vencido por la desdicha, a pesar de su extensa obra literaria, pues es autor de 82 novelas de las que se tiene certeza de su autoría, aunque pueden ser más y se supone que escribió más de 200 obras.
            Entre 1881 y 1883 no se sabe nada de él, pero este lapso de tiempo del que se desconoce su quehacer, le sirvió de pretexto para escribir sus innumerables novelas de aventura, en las que quería imprimir un tono casi autobiográfico, aunque la verdad es que sus narraciones son fruto de una constante e intensa labor de biblioteca.
            Empezó a ser conocido cuando publicó, con gran éxito de público, las 150 entregas de El Tigre de Malasia, publicadas en La Nuova Arena, en formato libro, con el título de Los Tigres de Mampracem que es su obra más famosa. Es autor también de obras tan  conocidas y dirigidas a un público juvenil como Sandokán, El Corsario Negro  y  El León de Damasco, entre otras muchas que han gozado de enorme popularidad. Sus mejores obras están agrupadas en ciclos como los de los corsarios, los de la jungla o los  del Oeste americano y los personajes creador por Salgari son muy populares porque muchas de sus obras han sido llevadas al cine con gran acogida por el público.
            Sin embargo, toda su fama y popularidad no fueron acompañadas de una vida afortunada y, como el escritor Horacio Quiroga, su vida se vio envuelta en continuos problemas de índole económica y familiar.
Aida Peruzzi, esposa de Salgari
            Su precaria situación económica y la enfermedad de su esposa, Aida Peruzzi, que fue ingresada en un sanatorio mental, el de Collegno, cerca de Turin, en 1911, abatida por los continuos problemas económicos que sufría la familia compuesta por el escritor, su mujer y sus cuatro hijos. El  internamiento  de su esposa se produjo seis días antes de que Emilio Salgari decidiera poner fin a su vida con el método del harakiri, completamente sumido en una profunda depresión a causa de la enfermedad de su mujer, los problemas económicos que  sufría desde hacía un tiempo y la responsabilidad de  cuidar a sus cuatro hijos  solo, sin la ayuda de su esposa. También influyó en su decisión su propio carácter vitalista, soñador y apasionado, la sensación claustrofóbica de hallarse prisionero de las penosas circunstancias que le rodeaban y la imposibilidad de volver a vivir con la intensidad de años atrás.
            La víspera de su suicidio describe su lamentable estado anímico, su angustia, en el libro que escribía Mis memorias y describe el tormento psicológico y anímico en el que se ha sumido después del internamiento de su mujer.
            Al día siguiente, de madrugada, se dirige hacia los alrededores de Turín que conocía bien y su familia, y se hace el harakiri con un cuchillo que pudiera ser un kris malayo, además de cortarse el cuello, y queda allí, esperando así la muerte que le llega al desangrarse, cuando sólo tenía 47 años.
            Deja dos cartas, una dirigida a su editor y otra a sus hijos. En la primera describe el motivo que le ha llevado hasta esa terrible decisión:
            "Vencido por mis desdichas, reducido a la miseria a pesar del enorme volumen de mi trabajo, con la mujer loca en el hospital, sin poder pagar su pensión, me suprimo. Creo que con mi nombre me merecía otra fortuna y otra muerte".
            A sus hijos les pide que soliciten que lo entierren de caridad por estar completamente arruinado. La herencia que les deja no sólo es la completa ruina económica, la soledad desamparada, sino el mal ejemplo de su propia muerte, lo que algunos de sus hijos harían años más tarde, siguiendo la trayectoria suicida del padre, y otros morirían por la fatalidad que acompañaba desde siempre a la familia.
Retrato de familia
            Su mujer fallece pocos días después de la muerte de Salgari. El destino fatal de sus cuatro hijos con nombres de protagonistas literarios, también se cumple: Nadir, el hijo mayor, muere en un accidente de tráfico cuando se estrella su motocicleta contra un tranvía. Fátima, la única hija, muere víctima de la tuberculosis en un hospital, cuando era muy joven. Romeo, otro de sus hijos, dispara contra su mujer, en un ataque de celos, y después se suicidó. Omar, el más pequeño, que siguió sus pasos literarios y escribió más de 40 obras inspiradas en escenarios y personajes de su padre, se suicida arrojándose desde la ventana de su piso de Turin.
            Una vez más, el destino de un hombre como Salgari que conoció la fama, el éxito y el amor, se vio finalmente truncado por la ruina y la desgracia familiar, dejando tras de sí un triste legado de dolor, depresión y miseria que recibieron sus hijos, y que éstos cumplieron, poco después de su muerte, de forma inexorable, como si todos los miembros de su familia hubieran estado marcados por un aciago destino.

Bibliografía de Emilio Salgari


Emilio Salgari
Aventuras  en África
Atlas ( 1907 )

Aventuras en Rusia 

Otras novelas y cuentos
Dos mil leguas de América (1888) (también conocido como: El tesoro misterioso ).
Las novelas de Tar Máster marinera (1894) (también conocido como: El buque maldito ) (volumen de cuentos)
El Polo Sur en velocípedo (1895)
En la tierra del hielo (1896) (Incluye dos historias: Los sobrevivientes de Spitzbergen"y "Los selladores de Baffin Bay)
El naufragio de Oregón (1896)
La rosa-Dong Giang (1897) (también conocida como: Tay-See )
Las cuevas de diamantes (1899) ( inspirada en la novela "Las minas del rey Salomón" de Henry R. Haggard)
Las aventuras de un marinero en África (1899) (Título primero: "Extraordinarias aventuras de un marinero en África")
La Estrella del Norte y su gran aventura (1901) ( también conocida como Hacia el Ártico con la estrella del norte )
Las masacres de China (1901) (también conocida como: El sótano de la muerte )
La montaña de oro (1901) (también conocido como: La rueda del tren )
Sea perlas (1903)
La heroína de Port Arthur (1904) (también conocido como: El Naufragatrice )
La Bohème (1909)
Historia roja (1910) (El libro, contiene 15 capítulos tomados de las novelas de Salgari,  muchos de ellos  publicados por la editorial Bemporad de Florencia)